Estamos seguros de que os va a encantar recordar cada uno de los momentos de vuestra boda, una celebración que habéis preparado con tanto mimo y a la que habéis invitado a vuestros amigos y familiares más queridos. Aún así, hay instantes especialmente emotivos a los que los fotógrafos nupciales no podemos renunciar. ¿Adivinas cuáles son los momentos más fotografiables de las bodas? Desde Javier Arroyo Fotografía hemos hecho una selección.
La preparación
Nos gusta especialmente esta parte porque sentimos la emoción contenida flotando en el ambiente. En realidad, cada novia o novio expresa sentimientos muy diferentes que pasan por nervios, alegría, concentración… Esa última respiración profunda antes de caminar hacia el altar habla por si sola. Además, habitualmente, encontramos a los novios rodeados de los amigos o la familia más cercana mientras se visten o se peinan, lo que hace más especial, si cabe, este momento. En el caso de la novia, su vestido, que suele ser un secreto, está en el centro de todas las miradas, por eso también suele tener su protagonismo en las fotos.
La entrada de los novios
Es el momento del “ahora sí que sí” y todo juega a favor de conseguir una fotografía para el recuerdo: la música, las miradas de todos los invitados, la compañía del padre o la madre a la novia o al novio… hasta alguna lagrimita que ya va asomando.
El “sí, quiero”
Hay ceremonias más divertidas, otras más solemnes y otras muy emotivas, pero todas tienen, al final, su esperado “sí quiero” aunque, en las bodas civiles, no sea literal. Los fotógrafos no nos podemos perder las miradas de complicidad y amor y ese beso final con lo que termina una etapa y empieza otra. ¡Esta es una foto para enmarcar!
Foto familiar
Tenemos muy en cuenta que a los novios y a sus familias les hace mucha ilusión aparecer juntos en algunas fotografías. Por eso, es importante que los novios nos digáis siempre quiénes tienen que formar parte de esa estampa familiar. Como en cualquier acontecimiento importante de vuestra vida, ahí estarán vuestros pilares. Además, esta foto es un regalo perfecto para hacer a padres y hermanos una vez pasado el evento.
El baile nupcial y/o la entrega del ramo
El baile de la pareja, con el que da comienzo la fiesta, ya no es un indispensable en todas las bodas. Aún así, sigue siendo habitual, aunque hay alternativas como actuaciones musicales o juegos. Ocurre lo mismo con el lanzamiento del ramo, cada vez más vemos a la novia entregarlo personalmente a alguna invitada. Las tradiciones conviven con nuevas ideas, por eso nos informamos siempre de todo lo que va a ocurrir. No damos nada por hecho y estamos siempre preparados para inmortalizar el momento.
La fiesta
Y llega el momento de la fiesta, los bailes con amigos, las copas, los abrazos… Y os aseguramos que, cuando los nervios se dejan a un lado, todo fluye. No hay mejor aliado para la fotografía que la naturalidad y, cuando llega, los resultados son auténticos, divertidos y muy especiales.
¿Qué otros momentos merecen ser fotografiados en una boda? ¿Qué imagen guardas tú para el recuerdo? ¡Te leemos!







