Hola, me llamo Javier Arroyo y llevo mirando la vida pasar desde que tengo recuerdos. La fotografía me cambió la vida. Y mi misión es que con ella puedas revivir siempre las emociones de la tuya.

Fotografía nupcial en bodas de verano

Aunque no te lo parezca, la época del año también influye en los resultados de las sesiones de fotos. La estación que escojáis para vuestro enlace determinará algunos aspectos de la boda. Desde nuestra perspectiva profesional, hoy te queremos contar cómo es la fotografía nupcial en bodas de verano.

El verano es una época de mucho movimiento para los profesionales que trabajamos en el sector nupcial. Hay muchos amantes del calor, de los días más largos, de las noches calmadas, de los periodos vacacionales… y también de las fotografías veraniegas. Desde Javier Arroyo Fotografía te contamos por qué son tan diferentes las fotografías de verano con respecto a las de otras épocas.

Bodas de verano: una luz especial

Lo primero que hay que tener en cuenta es que en verano disponemos de más horas de luz natural, hasta quince. La luz natural siempre nos ofrece más posibilidades, es más cálida y muy favorecedora. El peligro es que, dado que el sol incide de forma más intensa, las fotografías salgan con demasiado contraste. Por supuesto, son parámetros que los fotógrafos profesionales sabemos controlar.

Aún así, existen horas perfectas para hacer fotos, que se denominan “horas mágicas” dentro del sector. Son aquellos momentos en los que se produce un cambio de luz y ocurre dos veces al día: entre el crepúsculo y el amanecer y entre el atardecer y el anochecer. Las bodas de verano, muchas de las cuales se celebran por la noche, nos dan la oportunidad de inmortalizar en el exterior esta última franja horaria, dando como resultado unas fotos espectaculares.

Los colores del verano

No solo nos referimos a los colores según la luz, también la vegetación adopta unos tonos diferentes, igual que los elementos decorativos, incluso los trajes y vestidos de los invitados e invitadas. El verano da pie a los colores llamativos, a las fotos rebosantes de tonos vibrantes como el rosa, el amarillo, el naranja y los verdes y azules claros. Una paleta enorme que, difícilmente, se repite en los meses más fríos.

Más posibilidades en el exterior

Si en invierno tendemos a refugiarnos y a buscar el calor en espacios cerrados, en verano todo lo contrario. Así, son muy habituales las sesiones de fotos preboda en la playa, mojándoos los pies en el mar; en un jardín, en el campo, dando un paseo caminando o en bicicleta, brindando con una bebida fresquita o tomando un helado… Son actividades que se prestan más en los meses más cálidos.

La temperatura

¡Fuera chaquetas y bufandas! Aunque no negaremos que nos encantan las fotografías en la nieve, el frío nos obliga a abrigarnos para la sesión de fotos y se corre el riesgo de perder frescura y libertad de movimientos. Las fotografías en verano nos ofrecen una opción más amplia en cuanto a looks se refiere, ya sea para sesiones preboda, postboda o para el propio reportaje nupcial.

¿Estáis planificando vuestra boda de cara al verano de 2023? Escribidnos y os contamos todas las ideas que hemos pensado para vosotros.

Fotos de la preciosa boda de Ana y Alberto.

Hola, me llamo Javier Arroyo y llevo mirando la vida pasar desde que tengo recuerdos. La fotografía me cambió la vida. Y mi misión es que con ella puedas revivir siempre las emociones de la tuya.

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