De todas las cosas que pueden salir regular en una boda, la más temida por los novios siempre es la lluvia. Aunque, a priori, una celebración pasada por agua os parezca el fin del mundo, a una boda lluviosa se le puede sacar mucho partido. Empezando por unas buenas fotos.
Estamos seguros de que cuando planeáis vuestra boda imagináis que el día luce despejado, que no hace excesivo calor ni molesta el frío, que la luz del sol ilumina cada escena… Lamentablemente, no podemos controlar estos factores, pero sí sacar partido de ellos. Si el día sale gris y la lluvia, que no había sido invitada, decide presentarse en vuestra boda ¡que no cunda el pánico! Todavía puede salir todo más que bien.
Algunos aspectos a tener en cuenta
- Cuando se acerque el día y la lluvia más que una probabilidad, sea una certeza, quizá te toque tirar de paraguas. Piensa en ellos como un elemento más de la fiesta, igual que lo has hecho con las flores o lo harías con abanicos. Haz que sea un elemento estético más, siguiendo los colores de la boda y ofreciéndoselo a los invitados e invitadas.
- Es fundamental que el lugar de celebración cuente con alternativas en caso de mal tiempo, ya sea trasladando a los asistentes a un salón interior o cubriendo las zonas exteriores con carpas y toldos.
- En cuanto al look de los novios, prevé que, quizá, necesites llevar suelas o tacones antideslizantes, maquillaje a prueba de agua y realizar algún retoque en el peinado. Aprovéchate de esta circunstancia y, como guiño a los invitados, crea un córner de retoque de peinado y maquillaje.
Fotografías inesperadas, pero igual de bonitas
Creemos, de verdad, que en lo que respecta al reportaje fotográfico, la lluvia no supone una desventaja. Es posible que no sean las fotos que imaginabas, el color es diferente, el fondo también lo será. Pero te aseguramos que no te van a defraudar.
El verde de la naturaleza es más vivo, el cielo gris dota a la foto de un aire misterioso, incorporamos elementos nuevos como paraguas y botas de agua, jugamos con los efectos y reflejos de las gotas que caen y, además ¡puede salir el arcoíris!
¿A qué cuando pensáis en las grandes escenas románticas de las películas os viene antes a la mente un día lluvioso que un sol de justicia en pleno agosto?
Podemos hacer del reportaje nupcial un trabajo divertido, alocado o, si lo preferís, emotivo y romántico. En cualquier caso, serán fotos diferentes, pero preciosas.
Si quieres que te contemos ideas para bodas lluviosas, ponte en contacto con el equipo de Javier Arroyo Fotografía ¡estamos deseando acompañaros en vuestro gran día!




