Nos hace mucha ilusión compartir con vosotros y vosotras una selección de fotografías de la boda de Rocío y Fernando. Una celebración luminosa y divertida que comenzó en las calles de Granada y terminó en un precioso cortijo andaluz del siglo XIX rodeado de naturaleza. ¿Nos acompañáis en este reportaje?
El pasado 10 de septiembre, Rocío y Fernando se daban el sí quiero en la Iglesia San Gil y Santa Ana de Granada. Un momento icónico rodeado de amigos y familia, testigos de un amor inmenso y de una emoción rebosante.
Lo bonito de las bodas de tarde es que la luz va cambiando y cuando el sol se pone, se encienden las luces de verbena, que dan un aspecto mágico al entorno. En este caso, en entorno era el Cortijo de Enmedio, de paredes blancas impolutas y un jardín enorme.
Los novios y los momentos icónicos
Como siempre, acompañamos a los novios en ese momento tan especial en el que se preparan para su gran día. El vestido de Rocío, confeccionado por la diseñadora Clara Brea, tenía un mensaje muy emotivo: era una reproducción del vestido de novia de la madre de Rocío que falleció unos años atrás. Estaba espectacular con su vestido ochentero y luciendo, además, tocado y ramo de Begonias Flores y zapatos de Mariela Shoes.
La entrada en la iglesia fue otro de los momentos que quisimos plasmar en toda su esencia. Ya de por sí es un hito en las ceremonias por las miradas de los invitados, de los novios, las emociones a flor de piel… Pero, en este caso, Rocío nos contó cómo sintió la presencia de su madre caminando con su padre hacia el altar. Es algo que llevará siempre con ella.
A medida que avanzaba el día las ganas de celebración fueron en aumento y se notaba en las risas, los abrazos, los bailes. La anécdota que los novios recuerdan con más cariño es cuando, durante la cena, todos los invitados se levantaron y les dedicaron un baile. Por supuesto, fue un momento único que podrán rememorar una y otra vez a través de las fotografías de boda.
Los niños y las niñas, que estuvieron muy presentes durante toda la celebración, aguantaron como nadie. Los zapatos de tacón iban dando paso a las zapatillas y el ambiente se volvía cada vez más despreocupado y natural. Novios e invitados estaban radiantes de felicidad.
Pudimos sacar también fotos preciosas en pareja tanto en Granada como en el cortijo, donde Rocío nos mostró con detenimiento su vestido.






Consejo para futuros novios
Rocío y Fernando dejaron un mensaje para vosotros, futuros novios: “Disfrutad de todos los preparativos y llegad con ganas a la boda. No estéis pendientes de contratiempos, disfrutad del día y de vuestra pareja”.
Y también dejaron un mensaje para el equipo de Javier Arroyo Fotografía, que nos encantaría compartir aquí: “Desde el momento que le conocimos confiamos en él, nos dio seguridad. Estábamos en época Covid y nos ayudó a sentirnos cómodos y tener ganas de disfrutar de nuestro día. Pone mucho esfuerzo y ganas en tener las preciosas fotos que hace. Todo un profesional”.
¡Gracias Rocío, gracias Fernando! Próximamente os enseñaremos más trabajos. Y recordad que estamos siempre encantados de atenderos.






